viernes (Friday)

EXPERIMENTAR, DISFRUTAR
Y EXPRESAR A CRISTO (1) – SEMANA 11

En la casa del Padre:
vivir en el lugar que nos ha sido preparado
mediante la muerte y resurrección de Cristo

Versículos relacionados
1 Tesalonicenses 1:1
1 Pablo, Silvano y Timoteo, a la iglesia de los tesalonicenses en Dios Padre y en el Señor Jesucristo: Gracia y paz sean a vosotros.

Romanos 11:36
36
Porque de Él, y por Él, y para Él, son todas las cosas. A Él sea la gloria por los siglos. Amén.

Juan 1:12-13
12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en Su nombre, les dio autoridad de ser hechos hijos de Dios;
13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Juan 5:26
26 Porque como el Padre tiene vida en Sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en Sí mismo;

Juan 20:17
17 Jesús le dijo: No me toques, porque aún no he subido al Padre; mas ve a Mis hermanos, y diles: Subo a Mi Padre y a vuestro Padre, a Mi Dios y a vuestro Dios.

Romanos 8:15-16
15 Pues no habéis recibido espíritu de esclavitud para estar otra vez en temor, sino que habéis recibido espíritu filial, en el cual clamamos: ¡Abba, Padre!
16 El Espíritu mismo da testimonio juntamente con nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios.

Lectura relacionada
En 1 Tesalonicenses encontramos la revelación de que la iglesia no sólo es de Dios y de Cristo, sino que además está en Dios Padre y en el Señor Jesucristo.

El término Padre [en 1:1] indica una relación de vida … Dios es el Padre de quienes componen la iglesia, pues todos hemos nacido de Él. ¡Es un hecho maravilloso que hayamos nacido de Dios y que ahora Él sea nuestro Padre!

Suponga que su padre fuera el presidente de Estados Unidos. En tal caso, usted podría referirse a él diciendo: “Mi padre, el presidente” … Referirse a él como “nuestro presidente” puede indicar que usted es un ciudadano; pero si usted dice: “Mi padre, el presidente”, eso indicaría que el presidente es su padre y que usted tiene una relación de vida con él. Bajo el mismo principio, podemos decir que Dios es nuestro Padre. Dios ya no es solamente nuestro Creador; Él es ahora nuestro Padre, porque hemos nacido de Él. (Estudio-vida de 1 Tesalonicenses, pág. 45)

El Padre es la fuente; Él es el Originador, el Iniciador, el Planificador y el Diseñador … El Señor Jesús dijo: “Yo le conozco, porque de Él procedo, y Él me envió” [Jn. 7:29]. Esta breve palabra indica que el Padre es la fuente. Como la fuente, el Padre envió al Hijo. Juan 13:3 también indica que el Padre es la fuente: “Jesús, sabiendo que el Padre le había dado todo en las manos, y que había salido de Dios, y a Dios iba”. El Padre es el Planificador, y Él envió al Hijo para llevar a cabo Su plan. Puesto que el Padre es el Originador y el Iniciador, el Hijo salió de Él y recibió todo de Él. (El cumplimiento del tabernáculo y de las ofrendas en los escritos de Juan, pág. 391)

Que Dios sea el Padre significa que Dios es el Creador, el Iniciador único. El Hijo fue enviado por el Padre. “No puede el Hijo hacer nada por Sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente” (5:19). Ésta debe ser nuestra experiencia. Necesitamos recibir gracia de parte de Dios para comprender que no podemos iniciar nada … En el principio no estábamos nosotros, sino Dios [Gn. 1:1]. Dios es el Padre, y todo se origina en Él.

El día que Dios le muestre a usted que Él es el Padre será un día bienaventurado. En ese día usted comprenderá que no puede hacer nada y que es indefenso. No tendrá que tratar de evitar hacer esto o aquello. Por el contrario, usted preguntará: “¿Ha iniciado Dios esto?”. Esto fue lo que experimentó Abraham. Su experiencia nos muestra que nunca le cruzó por su mente que llegaría a ser el pueblo de Dios. Abraham no inició nada; Dios lo inició todo. Fue Dios quien lo trajo desde el otro lado del río Éufrates (12:1-5).

Si usted conoce que Dios es el Padre, no estará tan confiado ni dirá que puede hacer lo que quiera. Solamente dirá: “Si es la voluntad del Señor, haré esto o aquello. Todo lo que diga el Señor, eso haré”. Esto no significa que debemos estar indecisos, sino que verdaderamente no sabe qué hacer y que sólo lo sabe después que el Padre revela Su voluntad.

Abraham conoció a Dios como Padre. Esta clase de conocimiento no es un concepto doctrinal. Es un conocimiento en el cual uno es llevado a confesar: “Dios, yo no soy la fuente. Tú eres la fuente de todas las cosas, y Tú eres mi fuente. Sin Ti, yo no puedo tener un comienzo”. Así era Abraham … La primera lección que debemos aprender es comprender que no podemos hacer nada y que todo depende de Dios. Él es el Padre y el Iniciador de todo. (El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, págs. 8-9)

Lectura adicional: El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, cap. 1

(c) Living Stream Ministry, 2021, used by permission